LOS AGENTES DEL CAOS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL
El mundo se encuentra en un momento histórico en el que se está poniendo en tela de juicio el statu quo vigente desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Tras esta crisis sistémica se camuflan entidades supranacionales cuyos intereses trascienden el de los estados y sus ciudadanos. Este es el planteamiento de «El diablo está entre nosotros», el nuevo ensayo de Lorenzo Ramírez, periodista, escritor y conferenciante especializado en economía y geopolítica.Los agentes del caos y las estructuras de la plutocracia global
Explica cómo actúan lo que denomina como «los agentes del caos», que son los que manipulan procesos económicos y geopolíticos desde los órganos de toma de poder para configurar un relato falaz, maniqueo, basado en una supuesta lucha de las sociedades libres contra los países totalitarios. «En realidad -afirma-, las fronteras ideológicas se borran cuando estudiamos a fondo las estructuras del sistema, que están más cerca de configurarse en torno a una plutocracia extractora de rentas que de un modelo que proteja los derechos y libertades ciudadanas».
El colapso de Occidente y las crisis globales provocadas
Lo interesante es el análisis que realiza sobre del papel de estos agentes del caos que, desde su perspectiva, quieren salvaguardar el viejo orden acabando con la libertad de acción y pensamiento. Su tesis es que la pandemia, la lucha contra el cambio climático, la guerra de Ucrania y la pugna entre Estados Unidos y China por el trono de la hegemonía mundial están provocando una situación crítica en Occidente en la cual los gobernantes europeos son cómplices necesarios. Se trata de un suicidio geopolítico, económico y social que revela hasta qué punto -de ahí el título del libro- el diablo está entre nosotros.
La gran diferencia entre el globalismo burocrático y la globalización
A diferencia de la realidad de la globalización, señala que el globalismo es una política supranacional implantada por burócratas que trabajan en despachos gubernamentales, consultoras internacionales y grandes corporaciones que consideran el mundo entero como una esfera propicia para su influencia política. Tiene como objetivo controlar el proceso de la globalización, el cual surge de las necesidades de los pueblos de establecer relaciones comerciales y sociales para elevar sus estándares de vida, gracias en buena medida al desarrollo de las redes de transporte y la extensión de las tecnologías de comunicación a lo largo y ancho del globo.
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