León XIV se inclina ante los inmigrantes ilegales
En el puerto se reunió con ONG y organizaciones que, de hecho, se dedican al tráfico de personas. El Papa difundió sus relatos de que «habían salvado a unos 20 000 migrantes».
León XIV arrojó una corona de flores al mar en homenaje a los migrantes africanos que habían fallecido al intentar entrar en la Unión Europea.
En lo que denominó un «llamamiento a la conciencia» de los políticos, afirmó que «la dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera».
Advirtió del «riesgo de acostumbrarnos a que el Mediterráneo y el Atlántico se conviertan en tumbas sin nombre».
León XIV también dijo: «Queridos migrantes, antes de decirles nada más, quiero inclinarme ante su dignidad. No son solo números o expedientes. Son personas que han dejado atrás a sus familias y sus hogares. Tienen sueños que nadie tiene derecho a menospreciar».
También interpeló a «la Iglesia»: «Acoger a los migrantes no puede ser una cuestión secundaria que se deje en manos de unos pocos voluntarios. Nos arrodillamos ante el altar para adorar a Cristo presente en la Eucaristía, de quien recibimos la fuerza y la motivación para vivir la caridad; por esta razón, no podemos entonces “pasar de largo” ante las pequeñas embarcaciones y balsas, pues todo servicio y todo compromiso brotan de la oración y conducen de nuevo a ella».
Las Islas Canarias recibieron un número récord de 46 843 inmigrantes ilegales en 2024, frente a menos de 1000 en 2015, según datos oficiales.
Traducción IA